Pueblos del interior alicantino: comprar lejos del bullicio
Guadalest, Alcoy, Villajoyosa, Jijona, Finestrat: el interior de Alicante ofrece precios desde 900 euros/m², naturaleza y una vida que la costa ya no puede dar.
Recorre la Costa Blanca barrio por barrio: Alicante ciudad, pueblos costeros, urbanizaciones y rincones del interior.
Guadalest, Alcoy, Villajoyosa, Jijona, Finestrat: el interior de Alicante ofrece precios desde 900 euros/m², naturaleza y una vida que la costa ya no puede dar.
Calas turquesa, villas entre pinos, vino moscatel y un pueblo pesquero que prefirió la calma al bullicio. Moraira y Teulada son el secreto mejor guardado de la Costa Blanca norte.
Ciudad Creativa de la Gastronomía, ferry a Ibiza, castillo medieval y calas salvajes. Dénia es el norte de la Costa Blanca que sabe a Mediterráneo auténtico.
Microclima reconocido por la OMS, calas de agua cristalina, el Montgó de fondo y una comunidad internacional que ya se siente como casa. Así es vivir en Jávea.
Benidorm no es solo hoteles y playa de Levante. Detrás de los rascacielos hay barrios tranquilos, infraestructura de gran ciudad y una vida residencial que funciona los doce meses del año.
Un peñón de 332 metros que parte el horizonte en dos, dos playas de arena fina, puerto pesquero con subasta diaria y una comunidad internacional que supera ya a la población local. Calpe no se parece a ningún otro lugar de la Costa Blanca.
Un pueblo de cúpulas azules, calles empedradas y galerías de arte donde el Mediterráneo se vive despacio. Altea es la joya cultural de la Costa Blanca norte.
El municipio más meridional de Alicante, con playas de bandera azul, precios aún contenidos y una calma que las grandes urbes costeras ya no ofrecen.
Campos de golf entre pinares, playas con bandera azul y el centro comercial más grande de la provincia. Orihuela Costa es la Costa Blanca sur en estado puro.
Más de 120 nacionalidades, lagos rosas, precios accesibles y sol todo el año. Torrevieja es la ciudad más internacional de España — y una de las mejores opciones de inversión en la Costa Blanca.
Once kilómetros de playa, un bosque de dunas único en España y precios que aún invitan a quedarse. Guardamar es la Costa Blanca que no grita, pero convence.
Puerto pesquero, salinas con flamencos, ferrys a Tabarca y playas de arena fina. Santa Pola combina vida local auténtica con precios aún accesibles en la costa sur de Alicante.
Dos municipios pegados a Alicante que combinan tranquilidad residencial, vida universitaria y precios más accesibles. La primera corona metropolitana con personalidad propia.
Veintitres kilómetros de costa, yacimiento arqueológico milenario y tranvía directo a Alicante. El Campello es pueblo y playa sin renunciar a nada.
Cerca del centro, con precios aún accesibles y una transformación en marcha. Estos dos barrios ofrecen la mejor relación calidad-precio de Alicante ciudad.
Calles peatonales, el Castillo de Santa Bárbara, el mercado central y la Explanada a tus pies. Así es vivir en el corazón de Alicante.
Calas rocosas, villas con jardín y una de las densidades más bajas de Alicante. Así es el barrio más exclusivo de la capital de la Costa Blanca.
Entre la Serra Grossa y una playa de aguas cristalinas, la Albufereta ofrece el ritmo pausado que la Costa Blanca promete. Así es vivir aquí.
Casi siete kilómetros de arena, tranvía al centro y urbanizaciones con piscina. Así es vivir en la playa más codiciada de la Costa Blanca.
Más de 300 días de sol, mar a cinco minutos y una ciudad que no deja de crecer. Así es vivir en Alicante, barrio a barrio.