
Villajoyosa, Alicante
DisponibleModerno apartamento de 1 dormitorio en Villajoyosa
777.000 €
Villajoyosa, Alicante
# Apartamento de obra nueva con 2 dormitorios en Villajoyosa Descubre este espléndido apartamento de obra nueva en el corazón de Villajoyosa, una joya mediterránea donde la arquitectura moderna se funde con el encanto tradicional. Con 99 m² cuidadosamente diseñados, esta propiedad de planta baja ofrece la privacidad y accesibilidad que pocas viviendas logran combinar. Ubicado estratégicamente en una de las zonas más valoradas de la Costa Blanca, disfrutarás de una vida de lujo accesible sin renunciar a la autenticidad del pueblo. El apartamento cuenta con 2 dormitorios generosos y 2 baños completos, proporcionando el espacio perfecto para una pareja moderna, familia joven o inversión de alto rendimiento. Los acabados de calidad superior, materiales sostenibles y sistemas de climatización últimas generación garantizan confort absoluto durante todo el año. Cada rincón ha sido pensado para maximizar la luminosidad y crear ambientes acogedores que respiran elegancia. Vivir en planta baja significa acceso directo a espacios comunitarios, jardines y, lo más importante, una conexión inmediata con el estilo de vida playero que define a Villajoyosa. A apenas minutos encontrarás playas vírgenes de aguas cristalinas, restaurantes de renombre, galerías de arte y el animado paseo marítimo. Esta ubicación es un privilegio en la Costa Blanca contemporánea. Por 737.000 €, adquieres mucho más que un apartamento: es tu puerta a un estilo de vida mediterráneo auténtico, con todas las comodidades del siglo XXI. Perfecto para quienes buscan inversión rentable o residencia permanente, esta propiedad representa una oportunidad única en el mercado inmobiliario de Alicante.
Foto: Diego Delso
Villajoyosa, la Vila Joiosa en valenciano, es una villa marinera a 32 km al noreste de Alicante, en la comarca de la Marina Baja. Queda a un paso de Benidorm, pero conserva un carácter propio: puerto pesquero en activo, 15 km de costa y un casco antiguo que baja hasta la orilla. Es una de las localidades más reconocibles de la Costa Blanca, y basta ver su frente marítimo para entender por qué.
La imagen que todo el mundo recuerda es la hilera de casas pintadas de azul, rojo, verde y ocre junto al mar. La tradición cuenta que los pescadores las teñían con colores vivos para reconocer su hogar desde el agua, y ese hábito acabó dando identidad a todo el pueblo. Detrás se abre un laberinto de calles estrechas protegido por las murallas renacentistas del siglo XVI, con la iglesia fortaleza de la Asunción como punto más alto. Villajoyosa hunde sus raíces en la ciudad romana de Allon, cuyos restos, como las termas monumentales, se pueden visitar en el Vilamuseu.
Casas de colores del casco antiguo, la Vila Joiosa. Foto: Ximonic (Simo Räsänen) / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)
El municipio reparte sus 15 km de litoral entre arenales amplios y calas discretas. La Playa Centro, junto al casco antiguo, es la más urbana y cómoda; la Playa del Paraíso, algo más al norte, ofrece arena dorada y agua transparente con espacio de sobra. Para quien busca rincones, El Bol Nou, la Caleta o el Racó del Conill son calas de grava y roca entre acantilados bajos. El paseo marítimo une buena parte de estas playas y se llena de vida al atardecer.
Playa de la Vila y frente marítimo de Villajoyosa. Foto: PiotrMig / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)
Villajoyosa es tierra de chocolate desde el siglo XIX. Aquí nacieron marcas como Valor y Clavileño, y el museo de Valor conserva molinos y prensas antiguas que explican esa historia. La otra herencia es el mar: la lonja sigue subastando el pescado del día y la cocina local gira en torno a él, con arroces y guisos marineros. A finales de julio, las fiestas de Moros y Cristianos llenan la playa con el desembarco nocturno, una recreación declarada de Interés Turístico Internacional.
Molino de cacao en el museo del chocolate Valor. Foto: Tamorlan / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)
La Vila está muy bien conectada. El TRAM de Alicante para en varias estaciones del municipio y enlaza tanto con la capital como con Benidorm, así que se puede vivir aquí sin depender del coche. Por carretera, la AP-7 y la N-332 dejan Alicante a unos 32 km y el aeropuerto Alicante-Elche dentro de un trayecto cómodo. Es una posición práctica: cerca de todo, pero con el ritmo tranquilo de un pueblo de mar.
Ahora mismo trabajamos aquí con tres apartamentos de obra nueva de uno y dos dormitorios, pensados para quien quiere estrenar cerca de la playa sin renunciar al ambiente del pueblo. Son pocas unidades, así que conviene verlas con calma y comparar orientación y distancia al mar. Si buscas por aquí, hablamos.