Castillo de San Fernando: la fortaleza olvidada del Tossal
Sobre el Tossal, frente a Santa Bárbara, se alza un castillo que jamás disparó un cañón. Su historia es discreta, pero la vista que regala lo cambia todo.
Hay dos colinas en Alicante. Una la conoce todo el mundo. La otra, casi nadie. Sobre el Benacantil se recorta el Castillo de Santa Bárbara, postal obligatoria, foto de alquiler vacacional. Enfrente, a 87 metros sobre el mar, se alza el Tossal, y en su cima vive una fortaleza que ni siquiera la mayoría de los alicantinos sabría dibujar de memoria. Se llama Castillo de San Fernando, y su historia es la del soldado que se preparó para una batalla que nunca llegó.
Una guerra que nunca pasó por aquí
Corría 1809. Las tropas napoleónicas avanzaban por la Península y la Junta de Defensa de Alicante encargó al ingeniero militar sevillano Pablo Ordovás y Sastre un estudio para fortificar el Tossal. La idea era doble: construir una segunda línea defensiva que cubriera las espaldas del Castillo de Santa Bárbara y, de paso, servir de prisión militar. Las obras arrancaron ese mismo año, con la participación de buena parte de la población civil, y se prolongaron hasta 1813. El nuevo castillo recibió el nombre del rey, Fernando VII.
Lo curioso es que nunca llegó a entrar en servicio. Los franceses se quedaron a las puertas. El general Louis-Pierre Montbrun bombardeó la ciudad el 16 de enero de 1812 desde la zona del Altozano, pero no se atrevió con la plaza fuerte. Alicante no cayó, y el Castillo de San Fernando quedó inaugurado, listo y mudo. Una fortaleza recién estrenada que jamás hizo lo que sabía hacer.
La forma del miedo
La planta es irregular, porque el Tossal es irregular. Ordovás dibujó un baluarte poligonal en el frente norte, otro redondeado, casi troncocónico, en el extremo suroeste, y los unió mediante cortinas quebradas que seguían las curvas del cerro. Al sur, mirando a la ciudad, levantó un gran baluarte circular, una plataforma elevada como un balcón de piedra sobre los tejados. Otros dos medios baluartes y un pequeño revellín cubrían los flancos más débiles.
El acceso principal sube desde el ensanche, entre los barrios de Campoamor y el Mercado, por una rampa originalmente en zigzag y de pendiente notable. Termina en la Puerta de los Leones, que en su día se cruzaba mediante un puente levadizo. Dos pilares con leones de piedra, probablemente añadidos después, daban la bienvenida a quien subía. Aún están allí, gastados, mirando la ciudad sin pestañear.
De prisión napoleónica a campo de concentración
Si la historia militar del castillo no tuvo balas, sí tuvo presos. Nació pensado en parte como cárcel. En 1939, al final de la Guerra Civil, las tropas franquistas que tomaron Alicante lo reactivaron como campo de concentración para confinar a los miles de prisioneros republicanos atrapados en el puerto. Ese uso duró pocos meses, pero dejó un capítulo oscuro en la memoria del lugar. Después llegaron décadas de silencio, vegetación creciendo entre los muros y un nombre que se fue borrando del mapa mental de la ciudad.
El olvidado vuelve a la luz
El Castillo de San Fernando fue declarado Bien de Interés Cultural en 2001, y desde entonces el Ayuntamiento de Alicante lo ha incorporado a la estrategia EDUSI Las Cigarreras, cofinanciada por la Unión Europea a través del fondo FEDER. La operación Smart City Las Cigarreras concentra inversiones de unos 22 millones de euros en el corredor que une los dos castillos y los cinco barrios que lo rodean. Para el propio recinto fortificado, el consistorio sacó adelante un proyecto de rehabilitación arquitectónica de unos 2,4 millones de euros que ha consolidado muros, recuperado el puente y el acceso principal, y reordenado el entorno con bancos, farolas, arbolado y un nuevo mirador.
El Tossal como parque urbano
Al pie del castillo, en la ladera, se extiende el Parque Monte Tossal. Lo inauguraron en 1995 sobre 63.000 metros cuadrados de antigua cantera y suelo militar. La idea original fue muy alicantina: convertir el cerro en una maqueta a escala de la Comunidad Valenciana, con terrazas que evocan las distintas comarcas. Hoy es uno de los pulmones verdes del centro, con estanque, pistas multidisciplinares, un skatepark renovado, una pared de escalada, mini golf, cafetería y senderos que serpentean hasta la cima. Por la mañana huele a pino. Al atardecer, el cielo sobre el Mediterráneo se vuelve naranja y la silueta del castillo se recorta contra Santa Bárbara, las dos colinas conversando por encima de los tejados.
Vivir cerca del Tossal
Quien busca casa en Alicante suele preguntar primero por la Playa de San Juan, por el centro histórico, por Cabo de las Huertas. El Tossal pertenece a otra geografía, más cotidiana: el contorno de Campoamor, Pla del Bon Repós, Mercado, Carolinas Bajas. Edificios de los años cincuenta y sesenta, calles con bar de barrio, mercados municipales a pie, y la rara fortuna de tener un parque de 6,3 hectáreas a la vuelta de la esquina. Son zonas que han pasado largos años fuera del foco y que ahora, con la regeneración de Las Cigarreras y el propio castillo, empiezan a moverse. No es la postal del primer paseo turístico. Es una forma de vivir Alicante por dentro, en pendiente suave, con el sonido de los vencejos al amanecer y la silueta del Benacantil siempre al fondo.
Cómo llegar y qué encontrarás
Se sube andando, sin prisa. La rampa principal arranca cerca del Mercado Central, sigue zigzagueando entre pinos y termina ante los leones de piedra. El acceso al recinto exterior es libre, aunque conviene consultar el horario en el portal del Ayuntamiento antes de subir, porque las obras de rehabilitación han ido modificando la zona visitable. Lleva agua, calzado cómodo y, sobre todo, tiempo para sentarte arriba. La recompensa es una vista sin filtros: el puerto, la Explanada, el Postiguet, las palmeras del Parque de Canalejas, el Casco Antiguo apretado contra el Benacantil, y al fondo, el mar.
Pocos lugares cuentan tan bien lo que es Alicante: una ciudad que aprendió a esperar entre dos colinas, sin prisa, con la luz cambiando de hora en hora.
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Fuentes
- Castillo de San Fernando, Ayuntamiento de Alicante
- Castillo de San Fernando (Alicante), Wikipedia
- Pablo Ordovás y Sastre, Real Academia de la Historia
- Operación EDUSI Smart City Las Cigarreras, Ayuntamiento de Alicante
- Comienzan las obras de rehabilitación del Castillo de San Fernando, Ayuntamiento de Alicante
- Parque Monte Tossal, Wikipedia
- El monte Tossal, pulmón verde y enclave histórico de Alicante, iAmbiente
- La hora del Castillo de San Fernando, Alicante Plaza
Foto de Mark Owen Wilkinson Hughes en Unsplash ↗
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